18 dic. 2011

Esas incontables vueltas por la manzana de mi casa a las cinco de la mañana hablando hasta quedarnos sin saliva, acostarnos en la plazita a ver el amanecer, esas largas y profundas charlas por telefono a la madrugada, todas nuestras salidas, todas las peliculas que vimos juntos, todas las canciones que me dedicaste, todos nuestros códigos, nuestra manera de entendernos; y todos esos mínimos detalles que me hicieron tan feliz y hoy los veo tan lejanos, y tan ajenos. No solo fuiste mi novio, sino mi mejor amigo, mi hermano; en vos confié más que en nadie, a vos te conté mis más grandes secretos, vos me levantaste una y mil veces cuando me caía, con vos discutí en todos los idiomas, de todas las maneras imaginables, pero también vos me dijiste las cosas más lindas, me hiciste los regalos más increíbles, me hiciste experimentar cosas nuevas que hoy son tan comunes en mi vida, pero fueron únicas, básicamente me hiciste la persona más feliz del mundo. Es triste que en poco tiempo se haya ido todo a un extremo que ninguno de los dos nunca pudo imaginar.. Qué somos? Esa es la gran pregunta, y la respuesta que hace tiempo intentamos encontrarla. Ya no me pone mal no tenerte de la manera que alguna vez te tuve.. es que yo sostengo mi postura: no está mal que terminen las historias mientras haya historias que contar.

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